Un cambio
climático se define como la variación en el estado del sistema climático,
formado por la atmósfera, la hidrosfera, la criosfera, la litosfera y la
biosfera, que perdura durante periodos de tiempo suficientemente largos
(décadas o más tiempo2) hasta alcanzar un nuevo equilibrio. Puede afectar
tanto a los valores medios meteorológicos como a su variabilidad y extremos.
Los cambios
climáticos han existido desde el inicio de la historia de la Tierra, han sido
graduales o abruptos y se han debido a causas diversas, como las relacionadas
con los cambios en los parámetros orbitales, variaciones de la radiación solar,
la deriva continental, periodos de vulcanismo intenso, procesos bióticos o
impactos de meteoritos. El cambio climático actual es antropogénico y se
relaciona principalmente con la intensificación del efecto invernadero debido a
las emisiones industriales procedentes de la quema de combustibles fósiles.34
Los
científicos trabajan activamente para entender el clima pasado y futuro
mediante observaciones y modelos teóricos. Para ello recopilan un registro
climático del pasado remoto de la Tierra basado en la evidencia geológica a
partir de sondeos geotécnicos de perfiles térmicos, testigos de hielo,
registros de la flora y fauna como crecimiento de anillos de árboles y de
corales, procesos glaciares y periglaciares, análisis isotópico y otros
análisis de las capas de sedimento y registros de los niveles del mar del
pasado. Cualquier variación a largo plazo observado a partir de estos
indicadores (proxies) puede indicar un cambio climático.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario